Cepal recorta proyección de crecimiento de Chile para 2026 y estará entre las economías menos dinámicas de la región
economia

Cepal recorta proyección de crecimiento de Chile para 2026 y estará entre las economías menos dinámicas de la región

La economía local crecerá 2%, pero la desaceleración es generalizada: 24 de los 33 países de la región reducirían su ritmo de crecimiento en 2026, mientras solo siete mostrarían una aceleración.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe ajustó a la baja su proyección de crecimiento para Chile en 2026, desde el 2,2% estimado el 16 de diciembre de 2025, a un 2% en su actualización más reciente, situándolo por debajo del promedio regional.

El cálculo está justo al centro de la previsión del último Informe de Política Monetaria del Banco Central, el cual proyectó que el PIB de Chile se expandirá a un ritmo de entre 1,5% y 2,5%.

De acuerdo al mismo Central, la actividad se expandió 2,5% el año pasado.

El reporte de Cepal

Según el informe de Cepal, la región de América Latina y el Caribe crecería en promedio un 2,2% en 2026, lo que representa una leve corrección respecto del 2,3% proyectado en diciembre de 2025.

El menor dinamismo responde a un entorno internacional más complejo, marcado por “tensiones geopolíticas” con Medio Oriente como foco principal, “condiciones financieras restrictivas y el resurgimiento presiones inflacionarias globales”.

En este contexto, la desaceleración es generalizada: 24 de los 33 países de la región reducirían su ritmo de crecimiento en 2026, mientras solo siete mostrarían una aceleración. De concretarse estas cifras, América Latina completaría “cuatro años consecutivos con expansiones cercanas al 2,3%, evidenciando un patrón de baja capacidad para crecer”.

El escenario externo aparece como uno de los principales factores detrás del ajuste. La Cepal advierte que el aumento de las tensiones geopolíticas (incluido el conflicto en Medio Oriente) ha incrementado la incertidumbre global y la volatilidad en los mercados.

A ello se suma el alza en los precios del petróleo, que en abril se ubicó 74% por encima del promedio de diciembre de 2025, junto con mayores precios de alimentos y una desaceleración de socios comerciales clave como la Zona Euro, China e India.

A nivel interno, el crecimiento regional estaría limitado “por un menor dinamismo del consumo privado” y una inversión que, si bien muestra señales de recuperación, sigue siendo “moderada”. En paralelo, el empleo crecería en torno a un modero 1,1% en 2026, por debajo del 1,5% de 2025, mientras la inflación mediana superaría el 3%.

Desempeño por países: Guyana y Cuba, mundos opuestos

En el desglose por países, el informe del organismo con sede en Santiago muestra un desempeño heterogéneo, con un grupo acotado liderando la expansión regional.

Destaca el caso de Guyana, con un crecimiento proyectado de 16,3% en 2026, seguido por Venezuela (6,5%) y economías como Paraguay y Nicaragua (ambas con 4,5%).

Más atrás se ubica un conjunto amplio de países con expansiones cercanas al 4%, entre ellos Guatemala, Panamá y República Dominicana. En este contexto, Chile se posiciona por debajo del promedio regional (2,2%) y lejos de las economías de mayor dinamismo, situándose en la mitad inferior del ranking.

En contraste, las caídas se concentrarían en Cuba (-6,5%), Haití (-1,4%) y Jamaica (-1,0%), según las estimaciones del organismo.

Por subregiones, América del Sur crecería 2,4%, también desacelerándose respecto de 2025. América Central registraría una expansión de 2,2%, afectada por contracciones en Cuba y Haití, mientras que el Caribe de habla inglesa o neerlandesa alcanzaría un crecimiento de 5,6%, impulsado principalmente por Guyana (ver tabla).

Riesgos y desafíos estructurales

La Cepal advierte que el balance de riesgos se mantiene sesgado a la baja. Entre los principales factores figuran la persistencia de condiciones financieras restrictivas, presiones inflacionarias por el alza de energía y alimentos, volatilidad en mercados internacionales y debilidad de la demanda interna.

A esto se suman desafíos estructurales como el bajo crecimiento tendencial, la alta exposición a choques externos y limitaciones en el espacio de políticas públicas. Frente a ello, el organismo subraya la necesidad de fortalecer la inversión, la productividad y la resiliencia macroeconómica en un entorno global incierto.

← Volver a noticias