Kast llama a dejar de "administrar el fracaso" y apuesta por unidad latinoamericana pese a diferencias
El presidente electo, José Antonio Kast, llamó a dejar atrás lo que calificó como la “administración del fracaso” en América Latina, durante su intervención en la apertura del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y realizado en Panamá.
Durante su discurso, Kast sostuvo que los problemas estructurales de América Latina no responden a la falta de diagnósticos, sino a la ausencia de liderazgo político. “Nuestra región no está estancada por falta de ideas, está paralizada por falta de carácter”, afirmó, señalando que la persistencia de la pobreza, la informalidad y la inseguridad representa un “fracaso político” compartido por gobiernos de distintos signos.
“Si a Brasil le va bien, a Chile le va bien, y si a Brasil le va bien, a toda América Latina le va bien”, sostuvo, comparando la relación con el país vecino con la de un “hermano mayor” dentro de la región.
En ese punto, planteó la necesidad de avanzar en una cooperación duradera y efectiva, con inteligencia compartida, control fronterizo real, persecución financiera del crimen organizado y decisiones firmes, incluso cuando estas resulten impopulares. “El Estado que duda, pierde; el Estado que retrocede, desaparece”, advirtió.
En materia económica, sostuvo que la pobreza no se supera “con relatos”, sino con crecimiento e inversión, recalcando que América Latina cuenta con recursos, talento y una posición estratégica relevante, pero carece de confianza en reglas claras, en Estados que cumplan y en que producir o emprender no será castigado.
Finalmente, el mandatario electo aseguró que, pese a no haber asumido aún el gobierno, su equipo ya tomó la decisión de no esperar. “No vamos a esperar consensos imposibles”, afirmó, señalando que desde el primer día buscarán trabajar con actores de distintos sectores políticos para enfrentar la pobreza y mejorar la calidad de vida de las personas.
En su cierre, Kast planteó que América Latina enfrenta una disyuntiva histórica: seguir siendo el continente de las oportunidades perdidas o transformarse en una región capaz de cambiar su destino. “Eso no depende de organismos internacionales ni de ciclos económicos, depende de liderazgo político”, concluyó.