Robaban autos y los vendían a Bolivia: 16 detenidos y $600 millones recuperados en operativo en Calama
En el operativo se intervinieron 17 domicilios en Calama y se detuvo a 16 personas, todas mayores de edad y chilenas.
Los detectives también detectaron maniobras para ocultar el patrimonio: vehículos inscritos a nombre de los blancos principales o de terceros —principalmente familiares—, que además eran usados para facilitar el funcionamiento del grupo.
Debilidad en la frontera de Chile con Bolivia
El caso reabrió el debate por la debilidad de los controles en la frontera norte de nuestro país y el Sistema Integrado de Fronteras, que recordemos, combina el trabajo de militares en terreno, unido a una mejora sustantiva en la tecnología para la detección, identificación y registro del ingreso de personas por pasos no habilitados.
El exministro del Interior, Rodrigo Delgado, afirmó que el negocio de la venta de vehículos en Bolivia ha generado que grupos organizados permeen las fuerzas de orden y seguridad del vecino país, lo que se traduce en una nula colaboración en esta materia.
Además, afirmó que si bien hay basta tecnología dispuesta para el resguardo de las fronteras, se debe optar por herramientas de detección inteligente, que puedan reforzar la fiscalización en áreas de difícil acceso para los equipos terrestres.
El experto en seguridad, Pedro Valdivia, sostuvo que si bien los planes han mitigado un fenómeno que antes se veía con mayor intensidad, las medidas “han sido insuficientes”.
En ese sentido, apuntó a otra brecha: la fiscalización del traslado de autos robados desde la zona central, especialmente la región Metropolitana, hacia la macrozona norte.
Experto apunta a nula colaboración de Bolivia por robo y tráfico de autos
En la misma línea, el especialista en seguridad y ex oficial de Carabineros, Sydney Houston, afirmó que ningún plan ha sido efectivo para el control fronterizo y criticó medidas adoptadas sobre la marcha.
Ambos especialistas cuestionaron el Sistema Integrado de Fronteras (SIFRÓN), programa que recordemos inició en 2023 para reforzar el resguardo en Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta.
El plan combina despliegue militar con tecnovigilancia: drones, cámaras de alto alcance y Puestos de Observación Fronteriza, cuyas imágenes se envían en tiempo real a centros de mando para orientar patrullajes y detectar ingresos por pasos no habilitados, contrabando e ilícitos.