Macaya fustiga a Boric por tachar show de Bad Bunny como acto geopolítico en medio de tensión con EEUU
El senador UDI Javier Macaya criticó al presidente Gabriel Boric por calificar la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl como un "acto geopolítico". Boric mencionó la Doctrina Monroe y acusó a Trump de promover una visión centrada en EE.UU. Macaya advirtió sobre tensiones innecesarias en la relación bilateral y cuestionó la estrategia diplomática en medio de la postulación de Bachelet a la ONU. El contexto es sensible, con una deuda millonaria con la ONU y la incertidumbre sobre el respaldo de EE.UU.
El mandatario agregó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promueve una actualización de la doctrina de “América para los americanos”, entendiendo por ello una mirada centrada en los intereses de ese país.
Macaya fustiga a Boric por tachar show de Bad Bunny como acto geopolítico
Desde la oposición, el senador Javier Macaya advirtió que este tipo de declaraciones podrían tensionar innecesariamente la relación bilateral en un momento clave para los intereses del país.
A su juicio, más allá de las diferencias ideológicas, la conducción de la política exterior debe priorizar el interés nacional, especialmente considerando que Estados Unidos es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad con poder de veto en la elección del próximo secretario o secretaria general de Naciones Unidas.
“Acá hay un acto de empujar una candidatura y después, al mismo tiempo, atacar al que tiene derecho a veto respecto a esa candidatura”, cuestionó el parlamentario.
En esa línea, Macaya sostuvo que los comentarios del Presidente resultan contraproducentes en el actual escenario diplomático.
“Me parece que es evidente lo que está haciendo el presidente Gabriel Boric con este tipo de comentarios; más allá si te gusta o no Bad Bunny, creo que no lo tiene mucho a la vista”, agregó.
Contexto sensible para la candidatura
El episodio se produce en un momento especialmente delicado para la política exterior chilena, debido a la candidatura que el Gobierno impulsa para que la expresidenta Michelle Bachelet encabece el organismo internacional.
A este escenario se suma la deuda cercana a los 10 millones de dólares que Chile mantiene con organismos del sistema de Naciones Unidas. Si bien el Ejecutivo ha insistido en que esta situación no afecta la postulación, el antecedente ha sido utilizado por la oposición como un argumento adicional para tomar distancia.
En paralelo, aún resta conocer la definición que adoptará el futuro gobierno del presidente electo José Antonio Kast respecto del respaldo a la candidatura, en medio de un escenario internacional donde el eventual pronunciamiento de Estados Unidos podría resultar determinante.