Primer informe de la era Kast: homicidios caen un 11% y se consolida tendencia a la baja iniciada en gobierno de Boric
En el primer informe semestral entregado por el actual Ejecutivo, se reportó un total de 472 víctimas. La cifra demuestra una disminución constante que se observa desde 2022, cuando se registró el mayor número de víctimas de este ilícito. La caída por cuarto año consecutivo acerca al país a niveles prepandemia.
La mañana de este miércoles el Ministerio de Seguridad entregó el primer informe oficial de homicidios de la administración del Presidente José Antonio Kast. El documento, que corresponde al instrumento del Estado para medir el número de víctimas de este ilícito y que está visado por diversas instituciones, reportó la continuación de la tendencia de los últimos cuatro años en cuanto a la disminución de casos. Una curva que partió bajando durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric.
En esta ocasión, según el reporte, durante el primer semestre de 2026 se registraron 472 víctimas de homicidios, 41 personas menos que el mismo periodo de 2025, año en el que fallecieron 513 personas a causa de este ilícito.
A nivel de tasa de homicidios, durante la primera parte del año se reportaron 2,3 víctimas por cada 100 mil habitantes, lo que representa una caída del 11,5% respecto al mismo periodo de 2025. El año pasado, dicha cifra ascendió a 2,6.
La estadística, que por cuarto año consecutivo volvió a descender, además, representa la cifra más baja de los últimos cinco años, tanto en número de víctimas como en tasa.
En 2022, año en el que se registró el peak de este delito, se contabilizaron 660 personas fallecidas (tasa 3,4), por lo que desde entonces, hasta el periodo reportado este miércoles, las víctimas de este delito han disminuido un 28,4%.
A nivel nacional, se expone que el 65,5% de las víctimas se concentraron en las regiones Metropolitana, Valparaíso y Biobío, misma tendencia que se registra desde 2018. Para este año, sin embargo, 11 de las 16 regiones disminuyeron sus casos en comparación a 2025, principalmente en Aysén y Atacama.
Sin embargo, la principal preocupación recae sobre tres regiones, las que aumentaron significativamente sus casos, incluso superando los niveles de tasas de homicidios del resto del país. Se trata de Tarapacá, Coquimbo y O’Higgins, las que tuvieron un aumento del 78,9%, 42,1% y 33,3%, respectivamente.
El ministro Arrau destacó que “Chile vuelve a niveles prepandémicos en su tasa de homicidios (...) ese país existió, y vamos a recuperarlo. No bajaremos los brazos. Seguimos trabajando, con convicción y sin descanso, para devolverle a Chile la seguridad y la tranquilidad que merece”.
El fiscal nacional, Ángel Valencia, por su parte, afirmó que “la reducción de la cantidad de homicidios que se están cometiendo es una noticia positiva. No cabe duda de que es consecuencia del trabajo que venimos realizando todas las instituciones que nos encontramos presentes en esta sala y también el trabajo que hace el Ministerio de Seguridad para coordinar en los esfuerzos que realizamos todas las instituciones, como el director de una orquesta. Tenemos evidencia de que estamos avanzando como Estado en la dirección correcta”.
El perfil de las víctimas
Al igual que en versiones anteriores, el informe elaborado por el Centro para la Prevención de Homicidios y Delitos Violentos, dependiente de la Subsecretaría de Prevención del Delito, entrega detalles respecto a la caracterización de las víctimas.
Según el reporte, el 90% de las personas que fallecieron a causa de un homicidio eran hombres, el otro 10%, mujeres; proporción que no tiene mayores variaciones respecto a años anteriores. Respecto a la edad, el 34,5% de los fallecidos tenía entre 18 y 29 años, mientras que el otro 29,9%, entre 30 y 39 años.
Ambos grupos concentran la mayoría de las víctimas y durante el primer semestre de este año existe un aumento de casos, mientras que existe una disminución en el número de víctimas de tramos de mayor edad, segmentos que en el reporte anterior tenían cifras históricamente altas. En esta ocasión, las personas entre 40 y 49 años pasaron de representar el 19,3% el 2025 al 16,3% en 2026. Mientras que los mayores de 50 años, del 19,5% al 13,8%, respectivamente.
En el caso de los menores de edad, se reportó la muerte de 20 niños, niñas y adolescentes, dos casos menos que el mismo periodo de 2025. Pese a eso, y al analizar por grupo etario, las víctimas de entre 16 y 17 años aumentaron, mientras que las de entre 0 y 14 años disminuyeron.
Respecto a la nacionalidad de las víctimas, el 80,3% correspondía a chilenos, mientras que el 17,4% a personas extranjeras. El reporte del primer semestre de este año, y en comparación al mismo periodo del año pasado, demuestra un aumento en las víctimas extranjeras, las que en 2025 representaban el 13,3% de los casos. Pese a eso, la cifra sigue siendo menor al 20,3% que se alcanzó la primera parte del 2024.
El mismo informe también da cuenta de que el 50,4% de las personas asesinadas tenía una condena, mientras que el otro 47,5% no registraba dichos antecedentes judiciales. La cifra de condenados es mayor a lo expuesto durante el primer semestre del 2025.
Las circunstancias, horas y lugares
El mismo reporte también da cuenta de las circunstancias en las que las víctimas fallecieron a causa de un homicidio.
Según las estadísticas del informe, el 10,2% de las víctimas falleció entre las 23.00 y 23.59 horas, seguido del tramo horario entre las 00.00 y 00.59 horas. Lo anterior se traduce en que el 33,3% de las víctimas fue asesinada entre las 00.00 y 05.59 horas, seguido del 29,7%, que murió entre las 18.00 y 23.59 horas.
Sobre los días con más casos, el 36% de las víctimas falleció durante el fin de semana, siendo el domingo durante la noche el día y hora con más fallecidos. Según el mismo reporte, entre las 00.00 y 05.59 horas, murió el 9,1% de todas las víctimas del primer semestre.
El mecanismo más frecuente con el que las personas fueron asesinadas es el arma de fuego. Según las estadísticas, durante el primer semestre, el 48,9% de las víctimas fueron asesinadas con un arma de fuego, seguido de un objeto cortante o punzante (36%), otros (13,6%). Las estadísticas, sin embargo, demuestran un aumento del 2,9% en el uso de armas de fuego.
La caracterización de los contextos en los que fallecieron las víctimas, y a diferencia de los reportes anteriores, demuestra una alarmante situación. Por primera vez en los últimos seis años, la mayoría de los casos fue en “contexto asociado a delito y/o grupo organizado”. Durante el primer semestre de 2026, el 41,3% de las víctimas murió a causa de un ilícito relacionado con el crimen organizado, tendencia que no se alcanzaba desde el 2021, año en el que el 44% de los casos se relacionó a la criminalidad organizada.
En cuanto a otros contextos, al crimen organizado le siguen los hechos “interpersonales” con un 39,2% de los casos, y más atrás, con la cifra más baja desde 2023, están los “hallazgos de cadáver”, con un 8,9% de los casos. En el 9,3% de los casos, los hechos aún están en investigación.
Otra tendencia que demuestra escenarios complejos es el reporte respecto a los lugares en los que ocurrieron los casos. El 62,9% de los hechos ocurrieron en la vía pública, porcentaje que no se alcanzaba desde el primer semestre de 2023, año en el que el 65,6% de los casos ocurrió en el mismo lugar.
El aumento de casos de homicidio en la vía pública se produce después de una disminución del 6,7% de los casos que ocurrieron en “domicilios particulares”.